La estenosis aórtica (EA) y la insuficiencia mitral (IM) representan las formas más frecuentes de enfermedad valvular que requieren intervención en los países desarrollados, con una prevalencia en aumento a medida que envejece la población. La EA severa afecta a más del 3% de los adultos mayores de 75 años, mientras que la IM moderada a severa o severa se observa en aproximadamente el 2% al 3% de los mayores de 65 años.
En ausencia de tratamiento, ambas entidades se asocian a un marcado deterioro clínico y pronóstico adverso. La mortalidad de la EA severa sintomática no tratada puede aproximarse al 50% a los dos años, y la IM severa, incluso en pacientes inicialmente asintomáticos, conduce progresivamente a insuficiencia cardíaca y muerte prematura. Por este motivo, las guías actuales enfatizan la evaluación por equipos multidisciplinarios y la indicación oportuna de intervención quirúrgica o percutánea, idealmente dentro de un período de 90 días.
Sin embargo, a pesar de los avances terapéuticos y del aumento en el volumen de procedimientos valvulares, el subtratamiento y las demoras en la atención continúan siendo frecuentes. Menos de la mitad de los pacientes con EA severa que cumplen criterios reciben intervención, y brechas similares se observan en la IM. Estas limitaciones no son homogéneas, sino que afectan de manera desproporcionada a mujeres, minorías raciales y étnicas, pacientes con mayor vulnerabilidad social y poblaciones rurales, reflejando una compleja interacción de factores clínicos, del sistema de salud y del propio profesional tratante.
En este escenario, las alertas electrónicas automatizadas dirigidas a los clínicos surgen como una herramienta potencialmente escalable para mejorar el reconocimiento y tratamiento de la enfermedad valvular. El estudio ALERT fue diseñado para evaluar si la implementación de estas alertas, integradas a la historia clínica electrónica, puede mejorar la adherencia a las recomendaciones de las guías y optimizar el acceso a la atención especializada.
Se trata de un ensayo clínico multicéntrico, aleatorizado por clusters, que incluyó a clínicos solicitantes de ecocardiogramas en cinco sistemas de salud de Estados Unidos, abarcando 35 hospitales entre agosto de 2024 y septiembre de 2025. Los participantes fueron asignados en una proporción 1:1 a recibir alertas electrónicas automatizadas que identificaban estenosis aórtica o insuficiencia mitral significativas, acompañadas de recomendaciones de manejo, o a continuar con el cuidado habitual sin alertas.
Estas notificaciones fueron generadas mediante procesamiento de lenguaje natural aplicado a los informes de ecocardiografía, lo que permitió identificar de forma automatizada a los pacientes con enfermedad valvular relevante.
El objetivo primario fue un compuesto jerárquico que incluyó el tiempo hasta la intervención valvular, ya sea quirúrgica o percutánea, seguido del tiempo hasta la evaluación por un equipo multidisciplinario dentro de los 90 días. El análisis se realizó mediante el método de win ratio estratificado. Entre los objetivos secundarios se incluyeron los componentes individuales del endpoint primario.
Se incluyeron 765 clínicos que solicitaron un total de 2.016 ecocardiogramas.
En el análisis del objetivo primario, la estrategia basada en alertas electrónicas demostró superioridad respecto al cuidado habitual, con un win ratio de 1,27 (intervalo de confianza del 95%: 1,05 a 1,54; p=0,007).
Este beneficio se reflejó en una mayor proporción de pacientes que accedieron a intervención valvular, con tasas de 12,9% en el grupo con alertas frente a 9,3% en el grupo control, así como en un incremento en la evaluación por equipos multidisciplinarios, que ocurrió en el 22,2% frente al 17,6%, respectivamente. Además, se observó una reducción en el tiempo hasta ambos componentes del endpoint.
Los resultados fueron consistentes tanto en pacientes con estenosis aórtica como con insuficiencia mitral, y no se evidenció heterogeneidad significativa según edad, sexo, raza, nivel socioeconómico, ámbito de atención, especialidad del médico o localización geográfica. Asimismo, los análisis de sensibilidad confirmaron la robustez de los hallazgos.
¿Qué nos deja este estudio?
La implementación de alertas electrónicas automatizadas integradas a la historia clínica se asoció con una mejora significativa en la evaluación oportuna y en el acceso a intervenciones valvulares en pacientes con enfermedad valvular significativa.
Estos resultados sugieren que las herramientas digitales de soporte a la decisión clínica pueden constituir una estrategia eficaz y escalable para reducir el subtratamiento y las desigualdades en el acceso a terapias valvulares, abordando una de las principales brechas en la práctica clínica contemporánea.
