En hombres de 60 a 64 años, la prevención temprana de la enfermedad cardiovascular (ECV) mediante cribado poblacional ha sido propuesta como una estrategia para reducir la mortalidad. Se estima que hasta un 80% de los eventos cardíacos y accidentes cerebrovasculares podrían prevenirse, aproximadamente la mitad mediante detección e intervención tempranas. Sin embargo, la evidencia sobre si un cribado integral poblacional logra disminuir la mortalidad por todas las causas es limitada.
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El estudio DANCAVAS 2 se diseñó para evaluar si invitar a hombres de 60 a 64 años a someterse a un cribado cardiovascular integral podía reducir de manera significativa la incidencia de muerte en comparación con no recibir invitación.
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Se trata de un ensayo controlado aleatorizado, basado en la población y con grupos paralelos, que incluyó a todos los hombres de 60 a 64 años residentes en 18 municipios de Dinamarca entre agosto de 2017 y noviembre de 2018, sin criterios de exclusión. Los participantes fueron asignados aleatoriamente en proporción 1:4 a recibir una invitación para el cribado de ECV subclínica (grupo invitado) o a no recibir invitación (grupo control). Los participantes del grupo control permanecieron cegados y no tenían conocimiento de su participación en el ensayo.
El cribado incluyó tomografía computarizada sin contraste con sincronización ECG para determinar la puntuación de calcio coronario y detectar aneurismas y fibrilación auricular, medición del índice tobillo-brazo para identificar enfermedad arterial periférica e hipertensión, y análisis de laboratorio para detectar diabetes mellitus e hiperlipidemia. Según los resultados obtenidos, se prescribieron estatinas y/o un agente antitrombótico (aspirina o clopidogrel).
El objetivo primario fue la mortalidad por cualquier causa.
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Se aleatorizaron un total de 31.268 participantes: 25.322 al grupo control y 5.946 al grupo invitado, de los cuales 3.720 asistieron al cribado (62,6%). En el grupo invitado, el 33,5% inició un agente antitrombótico frente a 15,9% en el grupo control, mientras que la tasa de inicio de estatinas fue 44,3% y 30,3%, respectivamente.
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Tras un seguimiento mediano de 7,0 años, el 9,3% de los hombres del grupo invitado y el 9,9% del grupo control fallecieron (HR 0,94; IC 95% 0,86–1,03; p=0,169), lo que indica que la invitación al cribado no redujo significativamente la mortalidad por todas las causas.
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Los eventos cardiovasculares mayores (muerte por ECV, ictus o infarto agudo de miocardio) ocurrieron en 10,2% del grupo invitado frente a 10,6% del grupo control (HR 0,96; IC 95% 0,88–1,04), y los eventos mayores de extremidades inferiores se registraron en 1,8% en ambos grupos (HR 1,01; IC 95% 0,82–1,24).
La muerte por ECV se produjo en 2,1% del grupo invitado frente a 2,3% del grupo control (HR 0,92; IC 95% 0,76–1,11).
Se observó una incidencia significativamente mayor de hemorragia grave en el grupo invitado comparado con el control (6,0% vs. 5,1%; HR 1,18; IC 95% 1,05–1,32; p=0,007), incluyendo hemorragia intracraneal (1,4% vs. 1,1%; HR 1,23; IC 95% 0,96–1,58; p=0,097) y gastrointestinal (4,8% vs. 4,1%; HR 1,18; IC 95% 1,03–1,34; p=0,014).
En análisis post hoc per-protocolo, la asistencia al cribado se asoció con una reducción de mortalidad del 17% (IC 95% 2–29%; p=0,029), sin diferencias significativas en eventos cardiovasculares mayores.
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Mensaje Final
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La invitación a un cribado cardiovascular integral en hombres de 60 a 64 años no produjo una reducción significativa en la mortalidad por todas las causas, aunque la participación en el cribado podría ofrecer cierto beneficio.
Un hallazgo relevante fue el aumento de hemorragias graves en el grupo invitado, probablemente asociado a una mayor ingesta de aspirina, lo que sugiere que este fármaco debe emplearse de manera muy selectiva en la prevención primaria, incluso en pacientes con calcificaciones coronarias.
Estos resultados sugieren que futuros estudios poblacionales deberían incluir a mujeres y diferentes grupos de edad para identificar si existe una cohorte específica que pueda beneficiarse en términos de mortalidad del cribado cardiovascular integral.