Los pacientes con cardiodesfibrilador implantable (CDI) presentan un riesgo elevado de arritmias ventriculares malignas y de mortalidad cardiovascular. Diversos estudios observacionales han sugerido una asociación entre niveles bajos de potasio sérico y un mayor riesgo arrítmico, lo que ha llevado a plantear la hipótesis de que mantener concentraciones de potasio en rangos altos normales podría ejercer un efecto protector. Sin embargo, la evidencia clínica sobre intervenciones dirigidas específicamente a optimizar los niveles de potasio en este contexto es limitada.
Durante el primer día del Congreso ESC 2025 se presentaron los resultados del estudio POTCAST, diseñado para evaluar si una estrategia orientada a mantener el potasio sérico entre 4,5 y 5,0 mmol/L reduce la incidencia de arritmias ventriculares malignas y la mortalidad por todas las causas en pacientes portadores de CDI o de terapia de resincronización con desfibrilador (CRT-D). Como objetivo secundario, se analizó además la seguridad y la factibilidad de alcanzar y sostener dichos niveles mediante suplementos de potasio, antagonistas del receptor de mineralocorticoides (espironolactona o eplerenona) y asesoramiento dietético orientado a una mayor ingesta de potasio.
POTCAST fue un ensayo clínico aleatorizado, abierto y de fase 4, desarrollado en 3 centros hospitalarios de Dinamarca. Se incluyeron pacientes adultos (≥18 años) con CDI o CRT-D y potasio sérico ≤4,3 mmol/L al momento del cribado. Los criterios de exclusión principales fueron insuficiencia renal grave (tasa de filtrado glomerular estimada <30 mL/min/1,73 m²), embarazo o incapacidad para otorgar consentimiento informado.
Los participantes fueron asignados aleatoriamente en una proporción 1:1 a uno de dos grupos:
- Intervención: estrategia activa para mantener el potasio entre 4,5 y 5,0 mmol/L mediante dieta, suplementos orales y antagonistas del receptor de mineralocorticoides (ARM).
- Control: tratamiento estándar sin intervención dirigida sobre los niveles de potasio.
El criterio de valoración primario fue un compuesto de taquicardia ventricular sostenida (>125 latidos por minuto durante más de 30 segundos), cualquier terapia apropiada del CDI o mortalidad por todas las causas. Entre los criterios secundarios se incluyeron hospitalizaciones cardiovasculares y análisis de seguridad asociados con la intervención.
Se aleatorizaron 1.200 pacientes, con una edad media de 62.7 años y un 19.8% de mujeres. El seguimiento mediano fue de 39.6 meses.
Los niveles basales de potasio fueron en promedio 4.01 mmol/L y, a los seis meses, se alcanzó un promedio de 4.36 mmol/L en el grupo de intervención frente a 4.05 mmol/L en el grupo control.
El criterio compuesto primario ocurrió en el 22.7% de los pacientes del grupo de potasio alto-normal frente al 29.2% del grupo control (HR 0.76, IC 95% 0.61–0.95; p=0.015), mostrando una reducción significativa del riesgo.
Este efecto fue consistente en los subgrupos preespecificados, incluyendo enfermedad coronaria e insuficiencia cardíaca.
El principal impulsor de la diferencia fue la reducción de las terapias apropiadas del CDI (15.3% vs. 20.3%; HR 0.75; IC 95% 0.57–0.80). Además, las hospitalizaciones no planificadas por arritmias fueron menores en el grupo de potasio alto-normal (6.7% vs. 10.7%; HR 0.63; IC 95% 0.28–0.64).
Las hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca (3.5% vs. 5.5%; HR 0.62; IC95%: 0.37-1.1) y la mortalidad total (5.7% vs. 6.8%, HR 0.85, IC95%: 0.54-1.34) mostraron una tendencia favorable, aunque sin alcanzar significación estadística individual.
En términos de seguridad, la incidencia de hospitalización por hiper- o hipopotasemia fue baja y similar en ambos grupos (1%).
¿Qué nos deja este estudio?
Reflexión final
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Estos resultados sugieren que la elevación del potasio al rango alto-normal podría representar una estrategia terapéutica sencilla, accesible y de bajo costo en pacientes con alto riesgo de arritmias ventriculares.
Más aún, el estudio plantea la hipótesis de que parte del beneficio observado con los ARM en ensayos históricos de insuficiencia cardíaca podría estar mediado precisamente por el aumento del potasio, y no solo por su efecto farmacológico específico. En conjunto, POTCAST abre una nueva perspectiva en el manejo preventivo de las arritmias ventriculares, proponiendo un objetivo terapéutico tan básico como eficaz: optimizar los niveles plasmáticos de potasio.
Los resultados fueron publicados simultáneamente en NEJM.