Guías ESC 2025 para el Manejo de la Miocarditis y la Pericarditis

 

La miocarditis y la pericarditis son enfermedades inflamatorias del corazón que pueden presentarse de forma aislada o superpuesta. Para abordar este espectro, las Guías de Práctica Clínica ESC 2025, presentadas durante el Congreso ESC 2025,  introducen el concepto de síndrome inflamatorio miopericárdico (IMPS, por sus siglas en ingles), un término general que facilita la evaluación inicial y promueve un diagnóstico oportuno y un manejo más eficaz.

IMPS incluye desde miocarditis aislada hasta pericarditis aislada, pasando por formas mixtas como miopericarditis yperimiocarditis. La integración de imágenes multimodales, especialmente la resonancia magnética cardiovascular (CMR), permite un enfoque no invasivo y personalizado en el diagnóstico y seguimiento, complementando la información que puede aportar la biopsia endomiocárdica (EMB) en casos seleccionados.

Estas guías buscan ofrecer orientación basada en evidencia para todos los especialistas, promoviendo la toma de decisiones compartida y la implementación de estrategias diagnósticas y terapéuticas adaptadas a cada paciente, considerando la complejidad y diversidad del espectro IMPS.

A continuación compartimos los puntos más relevantes:

 

Etiología

El síndrome inflamatorio miopericárdico es un espectro de enfermedades inflamatorias con algunas etiologías comunes, ya sean infecciosas o no infecciosas, que pueden afectar el miocardio (miocarditis) o el pericardio (pericarditis) de forma aislada, o de manera combinada (miopericarditis y perimiocarditis).

 

Presentación clínica y diagnóstico

En un gran porcentaje de casos, la miocarditis y la pericarditis se presentan con dolor torácico, generalmente con función biventricular preservada y buen pronóstico.

Para la miocarditis, las formas complicadas incluyen aquellas que se presentan con insuficiencia cardíaca grave y arritmias. No obstante, las presentaciones no complicadas también pueden desarrollar complicaciones potencialmente mortales, aunque de forma menos frecuente, y por ello pueden requerir manejo rápido.

En el caso de la pericarditis, los casos complicados incluyen aquellos con un curso incesante o recurrente. Muchos pacientes con síntomas persistentes pueden presentar fisiología constrictiva, que puede ser reversible tras un tratamiento médico adecuado.

El diagnóstico de los casos no considerados de alto riesgo se basa en la evaluación clínica, incluyendo ECG y biomarcadores, con confirmación no invasiva de la sospecha clínica mediante evidencia de afectación inflamatoria usando imágenes multimodales (principalmente ecocardiografía y CMR).

La biopsia endomiocárdica se recomienda en casos de riesgo intermedio o alto, evaluándose caso por caso, y únicamente cuando se espera que los resultados modifiquen el manejo del paciente.

 

Tratamiento

El tratamiento de los IMPS no complicados es empírico, con el objetivo de controlar síntomas y prevenir complicaciones. Los fármacos antiinflamatorios y la colchicina son útiles para controlar el dolor torácico, mientras que terapias adicionales deben guiarse por guías clínicas para cursos complicados específicos.

Si se identifica una etiología concreta, el tratamiento debe dirigirse específicamente a la causa. En todos los casos de IMPS, se recomienda restringir la actividad física durante la fase aguda, mientras que el retorno al trabajo y a la actividad física debe individualizarse según los tiempos de remisión clínica.

 

Pronóstico y desenlaces

El pronóstico de los IMPS varía. La mayoría de los pacientes que se presentan con dolor torácico tienen un pronóstico favorable, aunque las recidivas, especialmente en pericarditis, pueden afectar significativamente la calidad de vida y requerir seguimiento a largo plazo.

En los casos complicados de miocarditis con insuficiencia cardíaca y arritmias, se requiere un enfoque individualizado y personalizado, con seguimiento a largo plazo, generalmente de por vida.

 

Equipo multidisciplinario

El manejo de pacientes con IMPS debe ser guiado habitualmente por un equipo multidisciplinario, adaptado a las necesidades específicas de cada paciente. Este equipo debe incluir diversos especialistas con experiencia en enfermedades cardiovasculares, como:

  • Expertos en imagen
  • Patólogos
  • Reumatólogos
  • Infectólogos
  • Genetistas
  • Cardiólogos intervencionistas
  • Especialistas en cuidados intensivos
  • Cirujanos

Es fundamental que los médicos desarrollen competencia y habilidades en miocarditis o pericarditis, para permitir un diagnóstico y tratamiento oportunos, ya que las formas mixtas son comunes en la práctica clínica.

 

Referencia: 2025 ESC Guidelines for the management of myocarditis and pericarditis: Developed by the task force for the management of myocarditis and pericarditis of the European Society of Cardiology (ESC)

Cobertura ESC 2025

Día 1