La lipoproteína(a) [Lp(a)] es una partícula similar a la LDL, de origen genético, que se encuentra elevada en aproximadamente el 20% de la población y presenta una relación causal con la aterosclerosis. A pesar de su fuerte asociación con la enfermedad cardiovascular aterosclerótica (ASCVD), existe una notable heterogeneidad clínica en la expresión del riesgo entre individuos con niveles elevados de Lp(a). Esta variabilidad resalta la necesidad de herramientas de estratificación más precisas, como la puntuación de calcio coronario (CAC) mediante tomografía computarizada, reconocida como un predictor robusto de riesgo en sujetos asintomáticos.
Sin embargo, la utilidad del CAC en esta población específica ha sido incierta. Estudios previos han mostrado resultados inconsistentes, posiblemente debido a diferencias en las poblaciones analizadas o a la tendencia de la Lp(a) a promover la progresión de placa no calcificada, lo que podría subestimar el riesgo en estudios de calcio. Aunque algunos trabajos sugirieron que un CAC de 0 podría atenuar el riesgo asociado a Lp(a) elevada, los resultados no fueron concluyentes debido a limitaciones en el tamaño muestral.
En este contexto, el presente estudio —presentado en el Congreso ACC 2026 y publicado en JACC— tuvo como objetivo evaluar la interacción entre Lp(a) y CAC en una amplia cohorte estadounidense con seguimiento a largo plazo, analizando el riesgo de ASCVD y enfermedad coronaria según distintos estratos de calcio.
Harpreet S. Bhatia y colaboradores llevaron a cabo un estudio de cohortes agrupadas que incluyó a 11.319 participantes sin antecedentes de ASCVD, provenientes de cuatro estudios prospectivos en Estados Unidos con mediciones basales de Lp(a) y CAC.
Se utilizaron modelos de regresión de Cox para evaluar la asociación entre Lp(a) elevada y la incidencia de eventos (infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y revascularización coronaria) según los estratos de CAC.
La edad media fue de 56 años, con un 54% de mujeres. Tras un seguimiento medio de 14,8 años, se registraron 1.569 eventos incidentes de ASCVD. En el análisis multivariable, tanto una Lp(a) >50 mg/dL (HR: 1,24; IC 95%: 1,09–1,41) como un CAC >0 (HR: 2,44; IC 95%: 2,14–2,77) se asociaron de manera independiente con mayor riesgo de ASCVD.
Al analizar los resultados por estratos de CAC, se observó que en individuos con CAC = 0 las tasas de eventos fueron globalmente bajas. No obstante, el riesgo fue significativamente mayor en aquellos con Lp(a) elevada en comparación con niveles normales (4,9 vs. 3,8 eventos por 1.000 personas-año; HR: 1,28; IC 95%: 1,01–1,60).
En sujetos con CAC >0, el riesgo se incrementó aún más en presencia de Lp(a) elevada, con tasas de 21,2 frente a 18,2 eventos por 1.000 personas-año (HR: 3,03; IC 95%: 2,52–3,64).
Al evaluar estratos de calcio más elevados, el mayor riesgo se observó en individuos con CAC ≥300 y Lp(a) >50 mg/dL, alcanzando un HR de 6,12 (IC 95%: 4,80–7,81). Estos hallazgos se mantuvieron consistentes tras el ajuste por edad y sexo, aunque el riesgo absoluto fue mayor en hombres y en personas mayores de 50 años.
¿Qué nos deja este estudio?
La Lp(a) elevada incrementa el riesgo relativo en todos los niveles de CAC, incluso cuando la puntuación es cero. Sin embargo, dado que el riesgo absoluto permanece bajo en presencia de CAC = 0, la puntuación de calcio coronario se reafirma como una herramienta clave y altamente útil para la estratificación del riesgo en esta población.
