La insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida (ICFEr) es una condición clínica compleja que se asocia frecuentemente con deterioro progresivo de la función renal. La interacción entre el corazón y el riñón, conocida como síndrome cardiorrenal, contribuye significativamente a la morbilidad y mortalidad de estos pacientes. Sin embargo, la dinámica temporal de la función renal antes y después de eventos relacionados con insuficiencia cardíaca, como hospitalizaciones o descompensaciones, no está completamente caracterizada. Comprender estas trayectorias puede ofrecer información valiosa para mejorar la monitorización clínica, anticipar complicaciones y optimizar el tratamiento. Además, el impacto de terapias específicas como los antagonistas del receptor mineralocorticoide (ARM) sobre la evolución de la función renal en este contexto requiere mayor estudio.
Para abordar estas interrogantes, Masatake Kobayashi y cols. llevaron a cabo un análisis que integró datos individuales de pacientes provenientes de dos ensayos clínicos aleatorizados: el Eplerenone Post Acute Myocardial Infarction Heart Failure Efficacy and Survival Study (EPHESUS), que incluyó pacientes con insuficiencia cardíaca postinfarto de miocardio, y el Eplerenone in Mild Patients Hospitalization and Survival Study in Heart Failure (EMPHASIS-HF), enfocado en pacientes con insuficiencia cardíaca leve a moderada. A estos datos de ensayos se sumaron los provenientes de una cohorte observacional de la práctica clínica real en Barcelona, España, denominada cohorte BARCELONA. Esta combinación permitió estudiar tanto poblaciones controladas como pacientes tratados en entornos habituales, con amplios periodos de seguimiento y mediciones periódicas de la función renal.
El estudio incluyó un total de 10.635 pacientes: 8.587 de los ensayos EPHESUS y EMPHASIS-HF, con un seguimiento mediano de 17,1 meses, y 2.048 pacientes de la cohorte BARCELONA, con un seguimiento mediano de 47 meses. La edad media de la población fue de aproximadamente 72 años, con predominancia masculina (65%). Entre las comorbilidades más frecuentes se encontraron hipertensión arterial, diabetes mellitus y enfermedad renal crónica en distintas etapas. La función renal basal, medida a través de la tasa de filtrado glomerular estimada (TFGe), mostró una amplia variabilidad, lo que permitió evaluar con detalle las trayectorias en diferentes perfiles de riesgo.
Para analizar las trayectorias de la función renal, los investigadores modelaron las variaciones de la TFGe desde hasta un año antes y un año después de eventos relacionados con insuficiencia cardíaca, definidos principalmente como hospitalizaciones o descompensaciones clínicas. Se compararon las tendencias en pacientes que experimentaron eventos con aquellos que no los sufrieron, y se evaluó la influencia de la terapia con ARM sobre estas relaciones.
Los resultados mostraron que los eventos relacionados con insuficiencia cardíaca ocurrieron en el 14,1 % de los pacientes incluidos en los ensayos clínicos y en el 33,8 % de la cohorte BARCELONA.
En los pacientes que experimentaron eventos, la TFGe descendió a un ritmo acelerado en el año previo, con una caída media de 4,83 mL/min/1,73 m² por año en EPHESUS y EMPHASIS-HF, y de 5,77 mL/min/1,73 m² en la cohorte BARCELONA.
En contraste, quienes no sufrieron eventos presentaron una disminución mucho menor en el mismo período, alrededor de 1,18 mL/min/1,73 m² y 1,35 mL/min/1,73 m² por año respectivamente.
Durante el año posterior a un evento, la TFGe continuó deteriorándose, pero a un ritmo menor, con descensos medios de 3,45 mL/min/1,73 m² en los ensayos clínicos y 3,04 mL/min/1,73 m² en la cohorte observacional. Además, el empeoramiento de la clase funcional según la New York Heart Association (NYHA) se asoció con una caída más pronunciada de la función renal antes de los eventos relacionados con insuficiencia cardíaca, lo que sugiere que la progresión clínica va acompañada de deterioro renal.
Por último, el estudio evaluó el papel de la terapia con ARM, como la eplerenona, y encontró que estos fármacos podrían atenuar el declive de la función renal en pacientes con insuficiencia cardíaca, modificando favorablemente la relación entre la progresión renal y los eventos cardíacos.
¿Qué nos deja este estudio?
La función renal presenta una trayectoria dinámica en pacientes con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida, caracterizada por una caída acelerada en el año previo a eventos clínicos relevantes y una progresión continua en el año siguiente.
Este patrón se observó tanto en poblaciones de ensayos clínicos como en datos de práctica clínica real, lo que refuerza la generalizabilidad de los hallazgos.
La asociación entre deterioro renal y empeoramiento funcional cardíaco subraya la importancia de un monitoreo renal continuo y de estrategias terapéuticas que protejan la función renal para mejorar los resultados clínicos.
La terapia con antagonistas del receptor mineralocorticoide emerge como un posible modulador favorable de esta interacción cardiorrenal.
Incorporar la evaluación longitudinal de la función renal en la gestión clínica de la insuficiencia cardíaca puede permitir intervenciones más tempranas y personalizadas, con el potencial de reducir hospitalizaciones y mortalidad.