La ablación con catéter se ha consolidado como una estrategia central para el control del ritmo en pacientes con fibrilación auricular (FA), con beneficios demostrados en la reducción de síntomas, la mejora de la calidad de vida y, en poblaciones seleccionadas, un impacto favorable en la evolución clínica. Tradicionalmente, este procedimiento se realiza de forma electiva en pacientes ambulatorios cuidadosamente seleccionados. Sin embargo, en determinados escenarios clínicos, la ablación puede llevarse a cabo durante una hospitalización por otra causa, en un contexto urgente. A pesar de su potencial relevancia, el uso, las características clínicas y la seguridad de la ablación urgente de FA en pacientes hospitalizados han sido escasamente caracterizados en grandes cohortes contemporáneas.
En este contexto, un análisis basado en el National Cardiovascular Data Registry (NCDR) AFib Ablation Registry evaluó el uso, las tendencias temporales y la seguridad de la ablación urgente de FA en Estados Unidos, en comparación con los procedimientos realizados de forma electiva.
El estudio incluyó pacientes sometidos a ablación de fibrilación auricular entre el 1 de enero de 2016 y el 30 de junio de 2023, registrados en el NCDR AFib Ablation Registry. La ablación urgente se definió como aquella realizada en pacientes hospitalizados por una indicación no relacionada con el procedimiento, es decir, durante una internación motivada por otra causa clínica o cardiovascular.
Los pacientes fueron estratificados según el carácter urgente o electivo del procedimiento, y se analizaron las características clínicas basales, las tendencias temporales y la tasa de complicaciones intrahospitalarias relacionadas con el procedimiento.
Durante el período de estudio se realizaron 140,051 procedimientos de ablación de FA. De estos, 2,714 (1.9%) correspondieron a ablaciones urgentes realizadas durante la hospitalización, mientras que la gran mayoría, 137,337 procedimientos (98.1%), fueron realizados de forma electiva.
Los pacientes sometidos a ablación urgente presentaron un perfil clínico significativamente más complejo, con una mayor carga de comorbilidades. La prevalencia de diabetes mellitus fue significativamente mayor en el grupo de ablación urgente en comparación con el grupo electivo (30.6% frente a 20.4%; p < 0.0001). De manera similar, la enfermedad coronaria estuvo presente en el 30.8% frente al 22.7% (p < 0.0001). La diferencia más marcada se observó en la prevalencia de insuficiencia cardíaca, presente en el 47.1% de los pacientes sometidos a ablación urgente en comparación con el 20.8% en aquellos sometidos a ablación electiva (p < 0.0001).
El análisis multivariado identificó factores asociados de manera independiente con una mayor probabilidad de ablación urgente. Los pacientes de raza negra presentaron una mayor probabilidad de ser sometidos a ablación urgente (odds ratio [OR]: 1.68; intervalo de confianza del 95% [IC 95%]: 1.41–2.0). Asimismo, la presencia de fibrilación auricular activa al momento del procedimiento se asoció con una mayor probabilidad de ablación urgente (OR: 1.73; IC 95%: 1.36–2.20).
Además, el volumen institucional se asoció significativamente con la probabilidad de realizar ablaciones urgentes. Por cada incremento de 100 procedimientos anuales de ablación de FA en un centro, la probabilidad de realizar ablaciones urgentes aumentó significativamente (OR: 1.22; IC 95%: 1.20–1.25), lo que sugiere que los centros con mayor experiencia tienden a adoptar estrategias intervencionistas con mayor frecuencia en el contexto hospitalario.
Desde el punto de vista temporal, la tasa de ablación urgente aumentó de manera significativa durante el período analizado, pasando del 0.5% en 2016 al 2.0% en 2023 (p < 0.0001), lo que refleja una adopción progresiva de esta estrategia en la práctica clínica contemporánea.
En cuanto a la seguridad, la tasa de complicaciones intrahospitalarias relacionadas con el procedimiento fue significativamente mayor en el grupo de ablación urgente en comparación con el grupo electivo. La tasa ajustada de complicaciones fue del 4.9% en el grupo urgente frente al 2.4% en el grupo electivo (p < 0.0001), lo que representa aproximadamente el doble del riesgo. Esta diferencia persistió luego del ajuste por las características basales entre los grupos.
¿Qué nos deja este estudio?
La ablación urgente de fibrilación auricular en pacientes hospitalizados es una estrategia poco frecuente pero en crecimiento. En comparación con la ablación electiva, estos pacientes presentan una mayor carga de comorbilidades —especialmente insuficiencia cardíaca— y un riesgo significativamente mayor de complicaciones relacionadas con el procedimiento.
Estos hallazgos destacan la importancia de una adecuada estratificación del riesgo, una selección cuidadosa de los pacientes y el rol central de la experiencia institucional para optimizar los resultados clínicos en este escenario de mayor complejidad.
