La dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) ha demostrado de manera consistente su capacidad para reducir la presión arterial, particularmente en poblaciones de alto riesgo como los adultos afrodescendientes. Sin embargo, la mayor parte de la evidencia proviene de estudios en contextos controlados o en individuos no necesariamente bajo tratamiento antihipertensivo activo, lo que limita su aplicabilidad en escenarios reales.
Además, factores sociales y estructurales —como el acceso limitado a alimentos saludables en comunidades con escasez de supermercados (“food deserts”)— representan una barrera crítica para la implementación efectiva de intervenciones dietarias. En este contexto, surge la necesidad de estrategias innovadoras que no solo recomienden patrones alimentarios saludables, sino que también faciliten su adopción.
El estudio GoFreshRx, presentado durante el primer día del Congreso ACC 2026 y publicado en Nature Medicine, evaluó si un programa estructurado de entrega domiciliaria de alimentos alineados con la dieta DASH, combinado con asesoramiento nutricional, podría mejorar el control de la presión arterial en pacientes afrodescendientes con hipertensión en tratamiento activo.
Se trata de un ensayo clínico aleatorizado que incluyó 176 adultos afrodescendientes con hipertensión en tratamiento, residentes en comunidades de Boston con bajo acceso a supermercados. Los participantes presentaban una presión arterial sistólica (PAS) entre 120 mmHg y <150 mmHg a pesar del tratamiento antihipertensivo.
Los participantes fueron asignados en una proporción 1:1 a una de dos estrategias durante 12 semanas:
- Intervención: entrega semanal a domicilio de alimentos alineados con la dieta DASH, junto con asesoramiento personalizado por parte de un nutricionista.
- Control: tres estipendios de USD 500 cada 4 semanas, junto con material educativo básico sobre la dieta DASH.
El objetivo primario fue el cambio en la PAS medida en consultorio a los 3 meses. Los objetivos secundarios incluyeron cambios en la presión arterial diastólica (PAD) y en los niveles de colesterol LDL. También se evaluó la persistencia de los efectos a los 3 meses de finalizada la intervención.
La edad media de los participantes fue de 60,1 años (DE 11,5), el 80,7% eran mujeres, y la presión arterial basal promedio fue de 130,5/77,8 mmHg.
De los 176 participantes, 173 completaron la evaluación de la presión arterial a los 3 meses.
A los 3 meses, la PAS se redujo en:
- −7,0 mmHg en el grupo de entrega de alimentos DASH
- −2,0 mmHg en el grupo control
Esto se tradujo en una diferencia entre grupos de −5,0 mmHg (IC 95%: −8,0 a −1,9; p=0,002).
En cuanto a los objetivos secundarios:
- La PAD mostró una reducción adicional de −1,8 mmHg (IC 95%: −3,6 a −0,1) en el grupo intervención.
- El colesterol LDL disminuyó en −7,0 mg/dL (IC 95%: −13,6 a −0,5) en comparación con el grupo control.
Resultados consistentes reportaron una mayor reducción en LDL-C en el grupo intervención (−7 mg/dL vs −1,8 mg/dL).
En análisis preespecificados, los beneficios sobre la PAS y PAD se mantuvieron parcialmente 3 meses después de finalizada la intervención, lo que sugiere un impacto sostenido más allá del período activo.
Los autores destacan las siguientes limitaciones: se realizó en una única área metropolitana, con una duración relativamente corta (12 semanas), lo que puede limitar su generalización, especialmente en contextos rurales o en otras poblaciones de riesgo (por ejemplo, pacientes con diabetes o PAS >150 mmHg).
¿Qué nos deja este estudio?
El estudio GoFreshRx aporta evidencia relevante en varios niveles:
- Intervención efectiva en vida real: demuestra que una estrategia concreta —facilitar el acceso a alimentos saludables— puede traducirse en reducciones clínicamente significativas de la presión arterial, incluso en pacientes ya tratados.
- Magnitud del efecto: una reducción adicional de 5 mmHg en PAS es comparable al impacto de intervenciones farmacológicas iniciales, lo que resalta el potencial de las estrategias no farmacológicas cuando se implementan adecuadamente.
- Más allá de la recomendación: no basta con indicar una dieta; este estudio muestra que facilitar su cumplimiento es clave para lograr resultados.
- Impacto en inequidades en salud: aborda directamente determinantes sociales, como el acceso a alimentos, en poblaciones vulnerables.
- Efecto sostenido: la persistencia parcial de los beneficios sugiere cambios conductuales más duraderos.
En conjunto, estos hallazgos posicionan a las intervenciones estructuradas basadas en el acceso a alimentos como una estrategia prometedora para mejorar el control de la hipertensión y la salud cardiometabólica a largo plazo.
