La miocardiopatía hipertrófica no obstructiva (nHCM) es una forma de miocardiopatía caracterizada por hipertrofia del ventrículo izquierdo sin obstrucción significativa del tracto de salida (TSVI), que puede causar síntomas limitantes y deterioro de la capacidad funcional.
Si bien mavacamten, un inhibidor selectivo de la miosina cardíaca, ha demostrado eficacia en pacientes con MCH obstructiva y está aprobado para su tratamiento, hasta el momento no existen terapias médicas específicas autorizadas para la forma no obstructiva. Estudios preliminares de fase II sugirieron posibles beneficios en esta población, lo que motivó la realización del ensayo fase III ODYSSEY-HCM, diseñado para evaluar el impacto de mavacamten sobre la capacidad funcional y el estado de salud percibido por los pacientes con MCH no obstructiva sintomática.
ODYSSEY-HCM fue un ensayo internacional, fase III, aleatorizado, doble ciego, con grupos paralelos y controlado con placebo, realizado en 201 centros de 22 países. Se incluyeron pacientes adultos con MCH no obstructiva sintomática, clase funcional II o III de la NYHA, gradiente en el tracto de salida del ventrículo izquierdo <30 mmHg en reposo y <50 mmHg con provocación, fracción de eyección ventricular izquierda (FEVI) ≥60%, cuestionario de cardiomiopatía de Kansas City (KCCQ-23 CSS) ≤85 y biomarcadores elevados.
Los participantes fueron asignados en proporción 1:1 a recibir mavacamten 5 mg diarios, con titulación ciega según FEVI, o placebo durante 48 semanas.
Los dos puntos finales primarios fueron el cambio desde el inicio hasta la semana 48 en el puntaje KCCQ-23 CSS y en el consumo máximo de oxígeno (VO₂ pico). Entre los criterios secundarios se incluyeron cambios en parámetros funcionales y clínicos adicionales.
Se aleatorizaron 580 pacientes, con una edad media de 56 años y un 46% de mujeres. El tiempo medio desde el diagnóstico inicial fue de 10,3 años, y el 43,3% presentaba antecedentes familiares de MCH.
Tras 48 semanas de seguimiento, no se observaron diferencias significativas en los puntos finales primarios entre mavacamten y placebo.
El puntaje KCCQ-23 CSS aumentó en 13,1 puntos (IC95% 10,7–15,5) con mavacamten y en 10,4 puntos (IC95% 8,0–12,8) con placebo, con una diferencia entre grupos de 2,7 puntos (IC95% –0,08 a 5,6; p=0,056). De manera similar, el VO₂ pico aumentó en 0,52 ml/kg/min (IC95% 0,09–0,95) con mavacamten frente a 0,05 ml/kg/min (IC95% –0,38 a 0,47) con placebo, con una diferencia de 0,47 ml/kg/min (IC95% –0,03 a 0,98; p=0,066). Los criterios secundarios tampoco alcanzaron significación estadística.
En cuanto a seguridad, los eventos adversos que llevaron a la interrupción temporal del tratamiento ocurrieron en 14,6%de los pacientes con mavacamten frente a 5,2% con placebo, mientras que la discontinuación permanente fue del 5,2% y 2,8%, respectivamente. Una FEVI <50% se observó en el 21,5% de los pacientes tratados con mavacamten y en el 1,7%de los tratados con placebo; todos, excepto tres pacientes, recuperaron una FEVI ≥50% tras suspender el fármaco.
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¿Qué nos deja este estudio?
En este ensayo fase III, el tratamiento con mavacamten en pacientes con MCH no obstructiva sintomática no se asoció con mejoras significativas en el estado de salud reportado por los pacientes ni en la capacidad funcional medida por VO₂ pico.
Si bien se confirmó un perfil de seguridad aceptable, con reducción reversible de la fracción de eyección en una proporción de pacientes, los beneficios clínicos esperados no se alcanzaron.