En pacientes con hipercolesterolemia y alto o muy alto riesgo cardiovascular, muchos no alcanzan los objetivos de colesterol LDL (C-LDL) recomendados por las guías a pesar de las terapias hipolipemiantes disponibles.
Durante el segundo día del Congreso ESC 2025, se presentaron los resultados del estudio VICTORION-Difference que evaluó la eficacia, seguridad y calidad de vida de inclisirán administrado por vía subcutánea cada 3–6 meses frente a placebo, sobre la base de una terapia hipolipemiante individualmente optimizada, en pacientes con hipercolesterolemia y alto o muy alto riesgo de eventos cardiovasculares. Este estudio permitió analizar si inclisirán podía mejorar la consecución temprana y sostenida de los objetivos de C-LDL y reducir los eventos adversos relacionados con músculos, proporcionando una estrategia que podría ayudar a cerrar la brecha existente en el logro de metas lipídicas.
El ensayo VICTORION-Difference fue un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo de fase IV, realizado en 133 centros de Bulgaria, República Checa, Estonia, Francia, Alemania, Letonia, Polonia y España.
Se incluyeron pacientes con riesgo cardiovascular alto o muy alto según las guías de la Sociedad Europea de Cardiología y la Sociedad Europea de Aterosclerosis de 2019, con niveles elevados de C-LDL a pesar de recibir la dosis máxima tolerada de estatinas individualizada. Los participantes fueron aleatorizados 1:1 para recibir inyecciones subcutáneas de inclisirán sódico 300 mg (equivalente a 284 mg de inclisirán) o placebo. Además, se administró rosuvastatina en dosis inicial de 5 o 10 mg/día, ajustada secuencialmente hasta la dosis máxima tolerada si no se alcanzaban los objetivos individuales de C-LDL.
El objetivo primario fue la proporción de pacientes que alcanzaron los objetivos individuales de C-LDL recomendados por las guías a los 90 días (<55 mg/dl para riesgo muy alto; <70 mg/dl para riesgo alto).
Se aleatorizó un total de 1.770 pacientes, con una edad media de 63,7 años y un 30,2% de mujeres. La mayoría (92,3%) fue clasificada con riesgo cardiovascular muy alto.
Con respecto al objetivo primario, un porcentaje significativamente mayor de pacientes en el grupo de inclisirán alcanzó los objetivos de C-LDL a los 90 días frente al grupo de cuidado habitual (84,9% vs. 31,0%; OR 12,09; IC 95% 9,59–15,24; p<0,0001).
La reducción media del LDL-C durante 360 días fue del −59,45% en el grupo de inclisirán frente al −24,31% en el grupo de cuidado habitual, con una diferencia de tratamiento de 35,14% (p<0,0001).
En términos de seguridad, menos pacientes tratados con inclisirán experimentaron eventos adversos relacionados con los músculos en comparación con cuidado habitual (11,9% vs. 19,2%; p<0,0001).
Asimismo, se observaron reducciones mayores, aunque no estadísticamente significativas, en la severidad del dolor y en la interferencia del dolor según el Short-Form Brief Pain Inventory. La incidencia global de eventos adversos emergentes del tratamiento fue comparable entre ambos grupos (71,3% y 75,9%, respectivamente).
¿Qué nos deja este estudio?
Una estrategia terapéutica basada en inclisirán resultó más efectiva que el tratamiento habitual para lograr objetivos tempranos y sostenidos de C-LDL, con menos síntomas musculares adversos. Estos hallazgos sugieren que inclisirán constituye una opción de tratamiento conveniente, eficaz y bien tolerada para el gran número de pacientes en riesgo que actualmente no responden adecuadamente a otras terapias hipolipemiantes.