Los tumores neuroendocrinos (NET) son neoplasias poco frecuentes que se originan principalmente en el tracto gastrointestinal y el sistema broncopulmonar. En las últimas décadas, su incidencia y prevalencia han aumentado de forma significativa, probablemente en relación con un mayor diagnóstico incidental en pacientes asintomáticos. Desde el punto de vista clínico, pueden cursar sin síntomas o manifestarse a través de la secreción de sustancias vasoactivas como serotonina, histamina, taquicininas y prostaglandinas, dando lugar al síndrome carcinoide (SC).
El SC se presenta en aproximadamente el 20–30% de los pacientes con NET, especialmente en aquellos con metástasis hepáticas o alta carga tumoral. Una de sus complicaciones más relevantes es la enfermedad cardíaca carcinoide (CaHD), en la que mediadores como la serotonina inducen la formación de placas fibrosas que afectan principalmente las válvulas cardíacas, el aparato subvalvular y el endocardio. Estas lesiones provocan engrosamiento, retracción e inmovilidad valvular, generando predominantemente insuficiencia valvular y, en menor medida, estenosis.
Desde el punto de vista pronóstico, la CaHD puede tener un impacto incluso mayor que la progresión tumoral, con una sobrevida media tan baja como un año en los casos sintomáticos severos. Clásicamente, la enfermedad compromete el lado derecho del corazón —válvulas tricúspide y pulmonar— debido a la inactivación pulmonar de las sustancias vasoactivas, lo que protege en gran medida al lado izquierdo.
Sin embargo, la afectación valvular izquierda puede observarse en presencia de un foramen oval permeable, que permite un cortocircuito derecha-izquierda y facilita el paso de estas sustancias hacia la circulación sistémica. También puede ocurrir en contextos de extensa enfermedad metastásica hepática. A pesar de este mecanismo fisiopatológico plausible, existe escasa evidencia sobre el impacto clínico del foramen oval permeable en la progresión de la CaHD y en los desenlaces asociados.
En este contexto, el presente estudio tuvo como objetivo evaluar la influencia del foramen oval permeable en la progresión de la enfermedad valvular —tanto izquierda como derecha— y en el pronóstico clínico de pacientes con NET y síndrome carcinoide.
Se incluyeron pacientes con tumores neuroendocrinos y síndrome carcinoide que contaban con ecocardiogramas transtorácicos seriados. El objetivo primario fue la progresión de la enfermedad valvular izquierda. Como objetivos secundarios se analizaron la necesidad de cirugía valvular izquierda, la progresión de la enfermedad valvular derecha, la mortalidad y el accidente cerebrovascular.
De un total de 413 pacientes con NET y síndrome carcinoide, 175 cumplieron criterios de inclusión. La edad media fue de 61,3 ± 11,3 años, con un 54,9% de varones, y 67 pacientes presentaban foramen oval permeable. El intervalo medio entre estudios ecocardiográficos fue de 3,6 años.
Los pacientes con foramen oval permeable presentaron un mayor riesgo de progresión de la enfermedad valvular izquierda en comparación con aquellos sin esta condición (aHR 1,93; IC 95%: 1,09–3,42; p=0,025).
Asimismo, mostraron una mayor necesidad de reemplazo valvular izquierdo (13,6% vs 2,1%; p=0,012).
En contraste, no se observaron diferencias significativas en la progresión de la enfermedad valvular derecha (aHR 1,51; IC 95%: 0,91–2,51; p=0,111).
De particular relevancia, la presencia de foramen oval permeable se asoció con un incremento significativo del riesgo de accidente cerebrovascular (aHR 5,42; IC 95%: 1,57–18,70; p=0,007).
Interpretación clínica
Estos hallazgos refuerzan el papel del foramen oval permeable como un modulador clave en la fisiopatología de la enfermedad cardíaca carcinoide, facilitando la afectación del corazón izquierdo al permitir el paso de sustancias vasoactivas que evaden el metabolismo pulmonar.
Además, el aumento significativo del riesgo de accidente cerebrovascular sugiere un componente embólico relevante, lo que amplía la importancia clínica de esta condición más allá de la progresión valvular.
¿Qué nos deja este estudio?
En pacientes con síndrome carcinoide, la presencia de foramen oval permeable se asocia con una mayor progresión de la enfermedad valvular izquierda, mayor necesidad de cirugía y un incremento significativo del riesgo de accidente cerebrovascular. Estos resultados destacan la importancia de una vigilancia más estrecha y plantean la necesidad de considerar estrategias de intervención más tempranas en este subgrupo de alto riesgo.
