La estenosis aórtica (EA) es una valvulopatía altamente prevalente y representa un creciente desafío de salud pública en el contexto del envejecimiento poblacional. Si bien en los países desarrollados la causa predominante es degenerativa, la enfermedad reumática continúa siendo un contribuyente significativo a nivel global.
El manejo de la EA depende de una evaluación precisa de su severidad. La ecocardiografía constituye el método de referencia e integra parámetros clásicos como el área valvular efectiva (EOA) mediante la ecuación de continuidad, la velocidad máxima del jet aórtico (Vmax) y el gradiente medio transvalvular (MPG). Estos índices cuantifican principalmente la magnitud de la obstrucción al flujo.
Sin embargo, otros parámetros como el tiempo de aceleración valvular (AT), definido como el intervalo entre la apertura valvular y el pico de velocidad sistólica, y su relación con el tiempo de eyección (AT/ET), aportan información complementaria. En particular, el AT refleja el patrón temporal de la eyección ventricular, caracterizando el retraso en alcanzar el flujo máximo en el contexto de una obstrucción fija.
Dado que el AT está estrechamente vinculado a los eventos mecánicos cardíacos durante la eyección, se asocia fisiológicamente con las vibraciones de la pared torácica y las señales acústicas cardíacas. En este sentido, las tecnologías de salud digital han emergido como herramientas prometedoras en cardiología. Si bien el electrocardiograma continúa siendo fundamental, técnicas adicionales como la sismocardiografía (SCG) y la fonocardiografía (PCG), que capturan vibraciones torácicas y sonidos cardíacos, respectivamente, ofrecen información fisiológica adicional y potencialmente útil para detectar patologías estructurales, incluyendo valvulopatías.
Los avances en bioelectrónica han permitido el desarrollo de sensores portátiles capaces de registrar en tiempo real señales multimodales (ECG, SCG y PCG) de manera no invasiva. En este contexto, el presente estudio evaluó la factibilidad de un biosensor portatil torácico (XCG) que integra estas tres señales sincronizadas para la evaluación de la estenosis aórtica.
El estudio SENSE-AS fue un ensayo prospectivo, unicéntrico y de tipo caso-control que incluyó 40 participantes: pacientes con estenosis aórtica severa (n=10), moderada (n=10) y leve (n=10), definidos según criterios ecocardiográficos, junto con un grupo control sin EA (n=10), apareado por edad y sexo con el grupo de EA severa.
Durante la realización del ecocardiograma, los participantes utilizaron simultáneamente el sensor portatil, que registró electrocardiograma, sismocardiograma y fonocardiograma.
El objetivo primario fue cuantificar la correlación entre el tiempo de aceleración aórtico (AT) medido por Doppler y el derivado del sensor. Asimismo, se evaluó el índice AT/ET. Como objetivo secundario, se aplicaron modelos de aprendizaje automático (machine learning) sobre los datos del sensor para predecir la velocidad máxima valvular aórtica (Vmax).
La edad media de la cohorte fue de 77,8 años, con un 55% de mujeres.
El tiempo de aceleración derivado del sensor mostró una fuerte correlación con el medido por Doppler (r = 0,85; IC 95%: 0,73–0,92; p < 0,001). Además, se observó un incremento progresivo del AT desde los controles hacia los distintos grados de severidad de la estenosis aórtica (p < 0,01), lo que respalda su utilidad como marcador de gravedad.
En cuanto al análisis mediante aprendizaje automático, los modelos entrenados con registros de un subconjunto de pacientes (n=32) lograron predecir la Vmax con buena correlación en datos no utilizados para el entrenamiento (r = 0,76; IC 95%: 0,68–0,83; p < 0,001).
Interpretación clínica
Este estudio demuestra que un sensor portatil multimodal puede estimar con precisión parámetros clave de la estenosis aórtica, integrando señales eléctricas, mecánicas y acústicas.
El uso combinado de estas tecnologías, junto con algoritmos de inteligencia artificial, permite capturar información hemodinámica relevante de forma no invasiva, lo que podría transformar el abordaje diagnóstico tradicional y ampliar el acceso a herramientas de evaluación cardiovascular.
¿Qué nos deja este estudio?
Los sensores portatiles representan una estrategia innovadora y prometedora para la detección precoz y el seguimiento de la estenosis aórtica. Su implementación podría facilitar el screening en poblaciones de riesgo, optimizar la derivación a estudios confirmatorios y permitir un monitoreo longitudinal más accesible y costo-efectivo.
