A pesar de los avances en los stents liberadores de fármacos de última generación, los eventos cardiovasculares continúan ocurriendo más allá del primer año luego de la intervención coronaria percutánea (PCI), persistiendo durante toda la vida del paciente. Este fenómeno se observa incluso con las plataformas contemporáneas consideradas de mejor desempeño.
Las guías internacionales actuales recomiendan el uso de imágenes intracoronarias, como IVUS y OCT, especialmente en lesiones complejas, así como el empleo de fisiología coronaria cuando está indicada, ambas con recomendaciones de clase I en determinados escenarios. Sin embargo, aun utilizando estas herramientas diagnósticas y dispositivos modernos, continúan registrándose eventos clínicos tardíos.
En este contexto surge el dispositivo coronario Dynamx Bioadaptor, una plataforma diseñada para adaptarse a la fisiología vascular y restaurar la función del vaso. El dispositivo está compuesto por tres filamentos helicoidales unidos mediante un polímero bioabsorbible y presenta struts ultrafinos de aproximadamente 71 micrones. Inicialmente, el comportamiento del Dynamx Bioadaptor es similar al de un stent farmacológico contemporáneo, permitiendo alta navegabilidad, expansión a altas presiones y tratamiento de ramas laterales. Sin embargo, luego de aproximadamente seis meses, el polímero se degrada y las estructuras helicoidales comienzan a abrirse, favoreciendo la restauración de la pulsatilidad, la angulación, la compliance vascular y el remodelado positivo, manteniendo al mismo tiempo soporte dinámico sobre la pared arterial.
Durante el Congreso euroPCR 2026 se presentaron los resultados de un subanálisis del estudio INFINITY SWEDEHEART, que incluyó aproximadamente 2400 pacientes tratados mediante PCI que fueron aleatorizados a implante de Dynamx Biodaptor o Resolute Onix. Para este subanálisis, la población fue dividida según la estrategia de guía utilizada durante el procedimiento:
- Grupo guiado por imágenes intracoronarias y/o fisiología.
- Grupo guiado exclusivamente por angiografía.
Las características demográficas fueron globalmente similares entre ambos grupos. No obstante, el grupo guiado por imágenes y fisiología presentó una mayor proporción de síndromes coronarios crónicos y lesiones más complejas y extensas, mientras que el grupo guiado por angiografía tuvo mayor prevalencia de síndromes coronarios agudos.
El análisis presentado evaluó los resultados a dos años mediante un landmark analysis. El punto de corte en seis meses fue seleccionado debido a que ese es el momento en el que el Dynamx Bioadaptor comienza a diferenciarse fisiológicamente de los stents convencionales, coincidiendo con la degradación del polímero bioabsorbible y la apertura de las estructuras helicoidales.
En el análisis global a dos años, el Bioadaptor mostró una ventaja significativa frente al stent Onyx, con una reducción de eventos clínicos (HR 0,52; IC95%: 0,29-0,93; p=0,0245)
En el subanálisis por estrategia de guía:
- El grupo guiado por imágenes y fisiología presentó HR 0,44; IC95%: 0,11-1,69).
- El grupo guiado exclusivamente por angiografía HR 0,57; IC95%: 0,29-1,10
Aunque el beneficio numérico pareció más pronunciado en el grupo guiado por imágenes y fisiología, no se observó una interacción estadísticamente significativa entre ambas estrategias (p para interacción = 0,73), lo que sugiere un efecto terapéutico consistente independientemente de la modalidad de guía utilizada.
También se realizaron análisis separados según tipo de imagen intracoronaria y modalidad fisiológica, obteniéndose resultados similares, aunque el tamaño reducido de los subgrupos limitó la potencia estadística.
Las curvas de Kaplan-Meier mostraron una tendencia a mejores resultados clínicos cuando el bioadaptor fue implantado con guía por imágenes y fisiología en comparación con angiografía sola. En contraste, esta diferencia fue menos evidente en el grupo tratado con stent Onyx.
¿Qué nos deja este estudio?
Los resultados a largo plazo del estudio INFINITY SWEDEHEART sugieren que el Dynamx Bioadaptor ofrece beneficios clínicos sostenidos independientemente del uso de imágenes intracoronarias o fisiología durante la PCI.
No obstante, se observó una tendencia hacia mejores resultados cuando el implante fue guiado mediante imágenes y fisiología, en línea con las recomendaciones actuales de las guías clínicas para optimizar el procedimiento coronario percutáneo.
Estos hallazgos respaldan el uso del Dynamx Bioadaptor como una estrategia capaz de restaurar la fisiología vascular y reducir eventos clínicos tardíos, especialmente cuando se combina con técnicas avanzadas de optimización intraprocedimiento.
