Durante el Congreso euroPCR 2026 se presentaron los resultados clínicos a cuatro años del estudio Bioadaptor, un ensayo aleatorizado y controlado que evaluó el desempeño del bioadaptador coronario DynamX Bioadaptor en comparación con el stent farmacológico contemporáneo Resolute Onyx.
El estudio Bioadaptor fue un ensayo multicéntrico internacional realizado en centros de Europa, Japón y Nueva Zelanda. Incluyó 445 pacientes con enfermedad coronaria sometidos a intervención coronaria percutánea (PCI), quienes fueron aleatorizados a recibir el DynamX Bioadaptor o un stent farmacológico convencional. El objetivo principal del estudio fue evaluar la incidencia de falla de la lesión tratada (target lesion failure, TLF) durante el seguimiento clínico a largo plazo.
Las características basales estuvieron adecuadamente balanceadas entre ambos grupos. Se trató de una población representativa de la práctica clínica contemporánea, con lesiones relativamente complejas: la longitud promedio de las lesiones fue cercana a 25 mm y aproximadamente un 24% correspondieron a lesiones en bifurcación.
¿Por qué surge el concepto de bioadaptador?
A pesar de los importantes avances alcanzados con los stents liberadores de fármacos de segunda generación, los eventos relacionados con la lesión tratada continúan acumulándose luego del primer año posterior al implante. Tanto la falla de la lesión tratada como la necesidad de nuevas revascularizaciones siguen aumentando progresivamente con el tiempo.
Estos hallazgos reflejan una limitación persistente de las plataformas metálicas convencionales: aunque proporcionan soporte mecánico eficaz durante la fase inicial, generan una alteración permanente de la fisiología vascular.
El DynamX Bioadaptor fue diseñado para abordar este problema. Durante los primeros seis meses posteriores al implante, el dispositivo se comporta de manera similar a un stent farmacológico convencional, proporcionando soporte adecuado sobre la pared arterial. Posteriormente, el polímero bioabsorbible se degrada y libera progresivamente las estructuras helicoidales del dispositivo, permitiendo recuperar características fisiológicas del vaso como la pulsatilidad, la angulación y la compliance vascular.
La hipótesis detrás de esta tecnología es que la restauración funcional del vaso podría contribuir a disminuir los eventos coronarios tardíos.
Resultados clínicos a cuatro años
Al analizar los resultados clínicos a cuatro años, comenzó a observarse una divergencia progresiva entre ambas curvas de tratamiento, particularmente luego del primer año de seguimiento.
La tasa de falla de la lesión tratada fue significativamente menor en el grupo tratado con DynamX Bioadaptor en comparación con el grupo Resolute Onyx (2,8% vs 7,8%; HR 0,34; IC95%: 0,13-0,87; p=0,02).
La reducción de eventos estuvo impulsada principalmente por una menor mortalidad cardiovascular en el grupo tratado con el bioadaptador (0,5% vs 3,7%; HR 0,12; IC95%: 0,02-0,98).
Los hallazgos observados fueron consistentes con análisis previos y respaldan la hipótesis fisiológica del dispositivo: una vez liberada la estructura helicoidal y restaurada parcialmente la función vascular, podría producirse una reducción sostenida de eventos coronarios tardíos.
¿Qué nos deja este estudio?
Los resultados a cuatro años del estudio Bioadaptor muestran una reducción sostenida de eventos clínicos en comparación con stents farmacológicos contemporáneos.
La separación progresiva de las curvas luego del primer año sugiere que la restauración de la fisiología vascular podría desempeñar un papel relevante en la reducción de eventos tardíos asociados al implante coronario.
Estos datos consolidan al DynamX Bioadaptor como una estrategia innovadora orientada no solo a tratar la obstrucción coronaria, sino también a recuperar la función vascular fisiológica a largo plazo.
