Aproximadamente un tercio de los pacientes con angina y arterias coronarias sin obstrucciones hemodinámicamente significativas (ANOCA) presentan disfunción microvascular coronaria (CMD), ya sea de forma aislada o coexistiendo con vasoespasmo coronario epicárdico. Tradicionalmente, la función microvascular se ha cuantificado mediante la reserva de flujo coronario (CFR) o el índice de resistencia microcirculatoria (IMR) utilizando termodilución por bolo intracoronario o Doppler. No obstante, la CFR refleja la respuesta integrada tanto del árbol coronario epicárdico como de la microcirculación, viéndose afectada por las presiones de perfusión y la masa miocárdica. La reserva de resistencia microvascular (MRR, microvascular resistance reserve) fue concebida como un índice fisiológico de nueva generación capaz de cuantificar la capacidad vasodilatadora intrínseca del lecho microvascular corrigiendo de manera específica por la severidad del vaso epicárdico y las presiones impulsoras. Análisis retrospectivos previos (como en el registro ILIAS) vincularon valores anómalos de MRR con peores desenlaces en poblaciones heterogéneas con aterosclerosis epicárdica; sin embargo, se desconocía el valor pronóstico prospectivo de este índice derivado de termodilución continua en una cohorte típica de ANOCA a largo plazo. Con este propósito, el estudio multicéntrico prospectivo NL-CFT evaluó el impacto de la MRR sobre los desenlaces clínicos duros y la carga sintomática a 3 años de seguimiento.
Se trata de un estudio prospectivo, multicéntrico de cohorte derivado del registro holandés de pruebas invasivas de función vasomotora coronaria (Netherlands Registry of Invasive Coronary Vasomotor Function Testing, NL-CFT), desarrollado en 4 centros especializados de los Países Bajos entre julio de 2020 y junio de 2025. Se incluyeron pacientes consecutivos con ANOCA sometidos a termodilución intracoronaria continua para la cuantificación de la MRR. Los participantes se estratificaron en tres categorías preespecificadas:
- Función microvascular normal: MRR ≥2,7
- Zona gris: MRR entre 2,1 y 2,7
- CMD / MRR anómalo: MRR <2,1
El criterio de valoración primario fue un desenlace clínico compuesto evaluado hasta los 3 años de seguimiento, conformado por: mortalidad por todas las causas, síndrome coronario agudo, accidente cerebrovascular, revascularización guiada por clínica, coronariografía diagnóstica repetida sin intervención, e internación o consulta no planificada a urgencias motivada por angina o insuficiencia cardíaca.
Se incluyeron 553 pacientes con una media de edad de 59,1 ± 9,6 años y una marcada predominancia femenina (83% de mujeres). La media de seguimiento clínico fue de 27,5 ± 16,1 meses.
Se diagnosticó CMD (MRR anómalo <2,1) en 94 pacientes (17%), 98 (17,7%) se situaron en la zona gris y 361 (65,3%) mostraron valores normales.
A lo largo del seguimiento, la incidencia del criterio de valoración primario compuesto fue del 19,1% (18 de 94 pacientes) en el grupo con MRR anómalo, 21,4% (21 de 98) en el grupo de zona gris y 21,1% (76 de 361) en el estrato con MRR normal, sin observarse diferencias estadísticamente significativas entre las curvas de eventos (log-rank P = 0,85).
De manera similar, ninguno de los componentes individuales del desenlace primario difirió significativamente al estratificar por las tres categorías de resistencia funcional.
En la evaluación longitudinal de calidad de vida no se evidenció una interacción global estadísticamente significativa entre los estratos basales de MRR y las puntuaciones sumarias del SAQ a lo largo del tiempo. Sin embargo, al comparar los extremos biológicos en el seguimiento tardío, los pacientes con MRR anómalo presentaron una mayor carga de angina reflejada en puntuaciones medias del SAQ significativamente peores respecto al grupo normal (53,0 ± 16,7 frente a 60,1 ± 16,6; P = 0,04) y una proporción sustancialmente menor de individuos que lograron una mejoría sintomática clínicamente relevante (30% frente a 59,1%; P = 0,02).
¿Qué nos deja este estudio?
En pacientes con angina y enfermedad coronaria no obstructiva, la presencia de disfunción microvascular definida mediante una menor reserva de resistencia microvascular obtenida por termodilución continua no se asoció de forma independiente con un incremento en eventos clínicos cardiovasculares adversos mayores ni con hospitalizaciones a 3 años de seguimiento. No obstante, un valor patológico de MRR se correlacionó con una persistencia más marcada de los síntomas anginosos en el tiempo y una menor probabilidad de experimentar un alivio clínico sustancial.
