La inflamación desempeña un papel patogénico fundamental en la aparición de eventos adversos tras una intervención coronaria percutánea (ICP) en pacientes con enfermedad coronaria. Si bien los biomarcadores circulantes de inflamación sistémica, particularmente la proteína C reactiva de alta sensibilidad (hs-CRP), han demostrado de forma sólida su valor pronóstico en la práctica clínica cardiovascular, la trascendencia y el peso relativo de la inflamación coronaria local continúan siendo un área de intenso debate. La introducción del índice de atenuación de la grasa pericoronaria (FAI) mediante angiografía coronaria por tomografía computarizada ha permitido caracterizar de forma no invasiva el grado de inflamación transmural y pericoronaria que rodea a las placas ateroscleróticas. En este contexto, este estudio se diseñó para evaluar el valor pronóstico individual y combinado de la inflamación coronaria local frente a la inflamación sistémica en la predicción de eventos clínicos y desenlaces orientados al vaso tras la ICP.
Se incluyó una cohorte prospectiva de 1.987 pacientes con enfermedad arterial coronaria sometidos a ICP. La inflamación biológica local se cuantificó a través del FAI pericoronario, identificando el valor máximo (FAI-MAX), mientras que la inflamación sistémica se determinó mediante la medición sérica de hs-CRP.
El desenlace primario a nivel de paciente consistió en eventos cardiovasculares adversos mayores (MACE), definidos como el compuesto de mortalidad por cualquier causa, infarto de miocardio no fatal y revascularización repetida no planificada. A nivel de vaso, el criterio de valoración fue el desenlace compuesto orientado al vaso (VOCE). Se emplearon algoritmos de aprendizaje automático (Extreme Gradient Boosting complementado con análisis SHAP) para jerarquizar la importancia de las características inflamatorias, y modelos de regresión para estimar hazard ratios (HR) e intervalos de confianza del 95%. La discriminación de los modelos integrados se evaluó formalmente mediante la prueba de DeLong.
Durante una mediana de seguimiento de 3 años, 164 pacientes (8,3%) presentaron MACE y se documentaron 118 eventos VOCE en 2.436 vasos tratados (4,8%). El análisis de gradiente potenciado con SHAP identificó al FAI-MAX como la variable inflamatoria local más determinante tanto para MACE como para VOCE.
Un valor elevado de FAI-MAX (definido como ≥ −70 unidades Hounsfield [HU]) demostró una asociación independiente y pronunciada con un incremento del riesgo de MACE (HR: 3,25; IC 95%: 2,29 a 4,61) y de VOCE (HR: 3,15; IC 95%: 2,06 a 4,82). Al analizar la interacción de ambos marcadores, los pacientes con el fenotipo inflamatorio combinado de alto FAI-MAX y hs-CRP elevada concentraron la mayor tasa de complicaciones (HR para MACE: 4,00; IC 95%: 2,47 a 6,32; HR para VOCE: 4,15; IC 95%: 2,37 a 7,25).
Al contrastar los fenotipos discordantes, la presencia de inflamación local elevada con inflamación sistémica baja confirió un riesgo sustancialmente superior frente a la situación inversa de inflamación sistémica aislada, tanto para MACE (HR: 2,88; IC 95%: 1,85 a 4,49 frente a HR: 1,09; IC 95%: 0,55 a 1,85) como para VOCE (HR: 2,64; IC 95%: 1,55 a 4,50 frente a HR: 1,08; IC 95%: 0,55 a 2,13). La adición conjunta de ambos biomarcadores mejoró de forma estadísticamente significativa la capacidad de discriminación diagnóstica en comparación con cualquiera de ellos por separado (prueba de DeLong p < 0,05). En el análisis de sensibilidad que excluyó los eventos de revascularización, la ventaja pronóstica del FAI-MAX elevado aislado se atenuó, mientras que el fenotipo inflamatorio dual elevado mantuvo su significación estadística
¿Qué nos deja este estudio?
La inflamación coronaria local evaluada por tomografía exhibe una asociación pronóstica más potente con eventos adversos post-ICP que la inflamación sistémica valorada por hs-CRP. La integración simultánea de ambos niveles biológicos perfecciona la estratificación del riesgo coronario y respalda el diseño de algoritmos de manejo guiados por la actividad inflamatoria en pacientes revascularizados.
