El déficit de hierro es una comorbilidad biológicamente determinante que afecta a más del 50% de los pacientes con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada (HFpEF), asociándose a un marcado deterioro de la capacidad aeróbica funcional, mayor tasa de internaciones y peor sobrevida. Más allá de su papel clásico en la síntesis de hemoglobina, el hierro es un cofactor bioenergético crítico para el transporte mitocondrial de electrones en el miocardio y en el músculo esquelético periférico, órganos con alta demanda oxidativa cuya disfunción explica gran parte de la intolerancia al ejercicio en la HFpEF. Aunque la corrección del déficit de hierro intravenoso demostró beneficios clínicos sólidos en pacientes con fracción de eyección reducida (HFrEF) en ensayos pivotales, la evidencia en el fenotipo con fracción preservada era escasa y carecía de una evaluación fisiológica directa sobre el consumo máximo de oxígeno (VO2 pico), considerado el estándar de referencia objetivo de capacidad funcional cardiorrespiratoria. Con el objetivo de esclarecer si la repleción férrica parenteral modula los mecanismos de intolerancia funcional en este sustrato clínico, el ensayo IRONMET-HFpEF (Impact of Intravenous Iron Repletion on Mechanisms of Exercise Intolerance in HFpEF) evaluó la eficacia de una dosis única de derisomaltosa férrica (FDI) frente a placebo sobre el cambio en el VO2 pico a las 12 semanas en pacientes con HFpEF y déficit de hierro documentado.
Se un ensayo clínico prospectivo, unicéntrico, doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo. Se reclutaron pacientes adultos con diagnóstico confirmado de HFpEF y presencia simultánea de déficit de hierro, definido según los criterios estandarizados de guías clínicas: ferritina sérica <100 ng/mL, o ferritina entre 100 y 299 ng/mL con una saturación de transferrina (TSAT) <20%. Los participantes fueron enrolados entre diciembre de 2021 y abril de 2026 y asignados de forma aleatoria en proporción 2:1 a recibir una infusión intravenosa única de:
- Derisomaltosa férrica (FDI; n = 44): formulación parenteral a dosis fija de 1000 mg en infusión única.
- Placebo (n = 21): solución salina fisiológica administrada en idénticas condiciones de enmascaramiento.
El criterio de valoración primario fue la modificación en el consumo máximo de oxígeno (VO2 pico, expresado en mL/kg/min) evaluado mediante prueba de esfuerzo cardiopulmonar desde el momento basal hasta la semana 12.
Los criterios de valoración secundarios comprendieron: los cambios en el consumo de oxígeno al umbral anaeróbico ( VO2 al umbral anaeróbico), la distancia recorrida en el test de marcha de 6 minutos (6MWD), la clase funcional según la New York Heart Association (NYHA), el estado de salud y calidad de vida percibida medido por el resumen global del cuestionario de cardiomiopatía de Kansas City (KCCQ-OSS) y la evolución de los biomarcadores hematimétricos y del metabolismo férrico (TSAT y ferritina) a las 12 semanas.
La seguridad clínica se monitorizó computando la aparición de eventos adversos serios atribuidos al fármaco.
Se aleatorizaron 65 pacientes, de los cuales el 98,5% completaron la totalidad del protocolo del estudio a las 12 semanas.
La cohorte presentó una mediana de edad de 68 años, un 72% de representación femenina, una saturación de transferrina media basal de 16±7,4% y una ferritina sérica basal media de 57,8±48,9 ng/mL.
En el momento basal, la mediana de VO2 pico reflejó un compromiso aeróbico severo en ambos brazos, siendo de 12,7 mL/kg/min (RIC: 10,6 a 15,8 mL/kg/min) en el grupo FDI y de 12,2 mL/kg/min (RIC: 11,6 a 14,6 mL/kg/min) en el grupo placebo.
En el criterio de valoración primario a las 12 semanas, el VO2 pico mejoró en 1,2 mL/kg/min (IC 95%: 0,6 a 1,7 mL/kg/min) en los pacientes asignados a FDI, mientras que se mantuvo prácticamente inalterado en el grupo placebo, con una variación de 0,1 mL/kg/min (IC 95%: -0,7 a 0,9 mL/kg/min), representando una diferencia de medias de mínimos cuadrados estadísticamente significativa a favor de la derisomaltosa férrica de 1,1 mL/kg/min (IC 95%: 0,2 a 1,9 mL/kg/min; P = 0,02).
En los criterios de valoración secundarios, se constataron mejoras estadísticamente significativas a favor del grupo activo en el VO2 alcanzado en el umbral anaeróbico, en la distancia caminada en el test de marcha de 6 minutos y en la mejoría de la clase funcional NYHA (P < 0,05 para todas las comparaciones frente a placebo).
Por el contrario, la puntuación de calidad de vida por KCCQ-OSS no alcanzó una diferencia estadísticamente significativa entre ambos brazos (+4,4 puntos en el grupo FDI; IC 95%: a 11,2; P = 0,20). La infusión de FDI restauró eficazmente los depósitos orgánicos de hierro frente al placebo, incrementando significativamente la saturación de transferrina en un 9,4% (IC 95%: 4,9% a 13,9%; P < 0,001) y la ferritina en 183 ng/mL (IC 95%: 128 a 238 ng/mL; P < 0,001). En el perfil de seguridad y tolerabilidad, no se registraron eventos adversos serios relacionados con la infusión de derisomaltosa férrica a lo largo de las 12 semanas de seguimiento.
¿Qué nos deja este estudio?
En pacientes con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada y déficit de hierro coexistente, la reposición de hierro mediante una dosis única intravenosa de 1000 mg de derisomaltosa férrica incrementó de manera estadísticamente significativa y objetiva el consumo máximo de oxígeno (VO2 pico) a las 12 semanas frente a placebo, mejorando adicionalmente múltiples parámetros de capacidad aeróbica submáxima, distancia de caminata y clase funcional, con un perfil de seguridad clínico favorable.
