La hipertensión arterial continúa siendo uno de los principales factores de riesgo cardiovascular a nivel global y representa una causa significativa de accidente cerebrovascular, insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria y mortalidad prematura. En este contexto, la evaluación precisa de la presión arterial (PA) resulta fundamental para optimizar el diagnóstico, la estratificación del riesgo y las decisiones terapéuticas.
Las guías actuales recomiendan complementar las mediciones realizadas en consultorio con técnicas de monitoreo fuera del ámbito clínico, principalmente el monitoreo ambulatorio de presión arterial (MAPA) y el monitoreo domiciliario de presión arterial (MDPA). Sin embargo, el papel específico de cada estrategia y su valor pronóstico diferencial continúan siendo motivo de investigación.
Con el objetivo de evaluar la utilidad comparativa del MAPA y del MDPA en la definición de fenotipos hipertensivos y su relación con los eventos cardiovasculares, investigadores realizaron un estudio prospectivo nacional en pacientes ambulatorios chinos.
El análisis incluyó 4.935 participantes ambulatorios con una edad media de 54,3 años. Las observaciones basales fueron recolectadas entre agosto de 2009 y octubre de 2017, mientras que el seguimiento finalizó en julio de 2024.
Del total de participantes, 2.894 se encontraban bajo tratamiento antihipertensivo y 2.041 no recibían tratamiento al momento de la inclusión. La mediana de seguimiento fue de 4,9 años.
El objetivo principal fue determinar el valor pronóstico comparativo del MAPA y del MDPA en la definición de distintos fenotipos hipertensivos y su asociación con eventos cardiovasculares.
El análisis incluyó 4.935 participantes con una edad media de 54,3 años. Las observaciones basales fueron recolectadas entre agosto de 2009 y octubre de 2017, mientras que el seguimiento finalizó en julio de 2024. La mediana de seguimiento fue de 4,9 años. Del total de pacientes, 2.894 se encontraban bajo tratamiento antihipertensivo y 2.041 no recibían tratamiento al momento de la inclusión.
Durante el seguimiento se registraron 256 eventos cardiovasculares, 100 accidentes cerebrovasculares y 171 eventos cardíacos. La incidencia de todos los eventos cardiovasculares fue significativamente más elevada en los pacientes tratados en comparación con los no tratados, con tasas de 14,9 frente a 4,5 por 1.000 personas-año, respectivamente (P ≤ 0,001). De manera similar, la incidencia de accidente cerebrovascular fue de 5,9 frente a 1,4 por 1.000 personas-año (P ≤ 0,001), mientras que la incidencia de eventos cardíacos alcanzó 9,7 frente a 3,2 por 1.000 personas-año (P ≤ 0,001).
En los pacientes no tratados, los análisis ajustados por factores de confusión y por la otra técnica de monitoreo mostraron que el MAPA presentó un mayor valor pronóstico que el MDPA.
La hipertensión enmascarada detectada mediante MAPA se asoció con un incremento significativo del riesgo de eventos cardíacos en comparación con la normotensión (HR 9,01; IC95%: 1,10 a 73,91). Asimismo, la hipertensión sostenida identificada mediante MAPA también se relacionó con un aumento significativo del riesgo de eventos cardíacos (HR 9,74; IC 95% de 1,01 a 94,25). En contraste, los fenotipos hipertensivos definidos mediante monitoreo domiciliario no demostraron una asociación independiente significativa con el riesgo cardiovascular en este grupo de pacientes.
En los pacientes tratados se observó un patrón diferente. En este grupo, el MDPA demostró una mayor capacidad predictiva que el MAPA. Tras el ajuste por factores de confusión y por el monitoreo ambulatorio, la hipertensión sostenida no controlada detectada mediante MDPA se asoció con un incremento significativo del riesgo de eventos cardiovasculares totales (HR 1,80; IC 95%L 1,12-2,92; P = 0,02). Además, este fenotipo también se relacionó con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular (HR 2,32; IC 95%: 1- 5,42; P = 0,05. Por el contrario, los fenotipos definidos mediante MAPA no mantuvieron una asociación independiente significativa luego de los ajustes estadísticos.
¿Qué nos deja este estudio?
Este estudio prospectivo nacional en pacientes ambulatorios chinos demostró que el monitoreo ambulatorio y el monitoreo domiciliario de la presión arterial poseen un valor pronóstico diferencial según el estado terapéutico.
En pacientes no tratados, el MAPA fue superior para identificar fenotipos hipertensivos asociados con mayor riesgo cardiovascular, especialmente eventos cardíacos. Por otro lado, en pacientes tratados, el MDPA mostró una mejor capacidad para detectar hipertensión no controlada asociada con un incremento del riesgo de eventos cardiovasculares y accidente cerebrovascular.
Estos resultados respaldan un uso complementario y personalizado de ambas estrategias de monitoreo fuera del consultorio en la práctica clínica.
