La calcificación coronaria es un proceso dinámico que acompaña la evolución de la aterosclerosis y constituye uno de los marcadores más robustos de riesgo cardiovascular. Su cuantificación mediante el coronary artery calcium score (CAC)permite estimar la carga de enfermedad aterosclerótica y predecir la probabilidad de eventos futuros. Sin embargo, actualmente existen pocas intervenciones dirigidas específicamente a modificar este proceso.
En los últimos años, la vitamina K ha despertado un creciente interés debido a su papel en la activación de proteínas que regulan el metabolismo del calcio, como la matrix Gla protein (MGP), un potente inhibidor fisiológico de la calcificación vascular. Aunque estudios previos en pacientes con diabetes o enfermedad renal crónica han sugerido un posible beneficio, los resultados han sido inconsistentes y la evidencia en pacientes con enfermedad coronaria establecida era limitada.
Dentro de las distintas formas de vitamina K, la menaquinona-7 (MK-7) presenta ventajas farmacocinéticas sobre la vitamina K1, incluyendo una mayor biodisponibilidad y una vida media más prolongada, características que la convierten en una candidata atractiva para mejorar el estado de vitamina K y potencialmente influir sobre la calcificación vascular.
Con esta hipótesis se diseñó el estudio VitaK-CAC, un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo que evaluó si la suplementación con MK-7 360 μg diarios durante dos años era capaz de atenuar la progresión de la calcificación coronaria en pacientes con enfermedad coronaria sintomática. Además del puntaje de calcio y la masa cálcica coronaria, el estudio exploró la aparición de nuevas calcificaciones y los cambios en la composición de las placas ateroscleróticas, aportando nueva evidencia sobre el posible papel de la vitamina K2 en la evolución de la enfermedad coronaria.
El VitaK-CAC fue un ensayo clínico aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, realizado en un hospital universitario y un hospital comunitario de los Países Bajos. La recolección de datos se llevó a cabo entre enero de 2012 y octubre de 2022, con algunas interrupciones, mientras que los análisis estadísticos se realizaron entre enero de 2023 y abril de 2024.
Se incluyeron pacientes con enfermedad coronaria sintomática y un puntaje de calcificación coronaria comprendido entre 50 y 400 unidades Agatston (AU). Los participantes fueron asignados aleatoriamente a recibir una dosis diaria de 360 μg de menaquinona-7 (MK-7) o un placebo idéntico durante un período de dos años.
El objetivo primario fue evaluar la evolución del puntaje de calcificación coronaria y de la masa de calcio coronario al año y a los dos años de seguimiento mediante tomografía computarizada. Adicionalmente, se realizó angiografía coronaria por tomografía para analizar la evolución de las placas ateroscleróticas. Como objetivo secundario se evaluó la aparición de nuevas calcificaciones.
Se aleatorizaron un total de 180 pacientes, con 90 participantes asignados a cada grupo. Finalmente, 85 pacientes recibieron MK-7 y 82 placebo y completaron las evaluaciones analizadas.
En el grupo tratado con MK-7, la edad mediana fue de 59 años (RIC 54-65) y 36 pacientes (42%) eran mujeres, mientras que en el grupo placebo la edad mediana fue de 61 años (RIC 54-65) y 34 pacientes (42%) eran mujeres. Las características basales fueron comparables entre ambos grupos.
Como evidencia de adherencia al tratamiento, las concentraciones plasmáticas de MK-7 aumentaron significativamente en el grupo activo, pasando de una mediana de 0,50 μg/L (RIC 0,32-0,77) al inicio a 6,56 μg/L (RIC 2,04-10,35) durante el seguimiento (P < 0,001).
En el grupo placebo, el puntaje de calcificación coronaria mostró una progresión sostenida, aumentando desde una mediana de 145 AU (RIC 99-217) al inicio hasta 173 AU (RIC 119-297) al año y 214 AU (RIC 148-344) a los dos años.
Por su parte, en el grupo tratado con MK-7, el CAC score evolucionó desde 135 AU (RIC 89-226) al inicio hasta 150 AU (RIC 110-254) al año y 184 AU (RIC 122-298) a los dos años.
La diferencia en la progresión del CAC score entre ambos grupos fue estadísticamente significativa (P = 0,02) y permaneció significativa luego del ajuste por covariables, lo que indica una menor progresión de la calcificación coronaria en los pacientes que recibieron MK-7.
Un comportamiento similar se observó para la masa total de calcio coronario, que también presentó una progresión significativamente menor en el grupo tratado con MK-7 en comparación con placebo.
El análisis de las características de las placas mostró que el incremento del CAC score se correlacionó con el número de placas inicialmente no calcificadas que evolucionaron hacia placas parcialmente calcificadas durante el seguimiento, con un R² = 0,17 y P = 0,04, sugiriendo que el beneficio observado podría estar relacionado con una menor calcificación de lesiones inicialmente no calcificadas.
En cuanto a la seguridad, no se registraron efectos adversos significativos asociados a la suplementación con MK-7 durante los dos años de tratamiento.
¿Qué nos deja este estudio?
El estudio VitaK-CAC demostró que la suplementación diaria con 360 μg de menaquinona-7 durante dos años se asoció con una reducción significativa en la progresión del puntaje de calcificación coronaria y de la masa de calcio en pacientes con enfermedad coronaria sintomática, en comparación con placebo. Asimismo, el enlentecimiento de la progresión del CAC se relacionó con una menor conversión de placas no calcificadas en placas parcialmente calcificadas, sin observarse problemas de seguridad relevantes.
Si bien estos hallazgos aportan evidencia a favor de un posible efecto modulador de la vitamina K2 sobre la calcificación vascular, los autores destacan que aún no puede establecerse su impacto clínico en términos de estabilidad de la placa aterosclerótica o reducción de eventos cardiovasculares, por lo que serán necesarios estudios de mayor tamaño y seguimiento prolongado para definir el papel de la MK-7 como estrategia terapéutica en la enfermedad coronaria.
