La angina en ausencia de enfermedad coronaria obstructiva (ANOCA) representa una causa cada vez más reconocida de isquemia miocárdica, generalmente relacionada con disfunción microvascular coronaria y/o trastornos vasomotores coronarios. Más allá de su impacto pronóstico, estos pacientes suelen presentar angina persistente, limitación funcional y un deterioro significativo de la calidad de vida.
Si bien los avances en la evaluación fisiológica invasiva permiten identificar el mecanismo subyacente y orientar el tratamiento farmacológico según el endotipo, ANOCA es una entidad compleja en la que confluyen disfunción endotelial, factores de riesgo cardiometabólicos, desacondicionamiento físico y estrés psicológico. En línea con ello, las guías europeas de síndrome coronario crónico recomiendan un enfoque multidisciplinario centrado en el paciente, que combine el tratamiento médico dirigido por el endotipo con intervenciones sobre el estilo de vida y un control intensivo de los factores de riesgo cardiovascular. Sin embargo, hasta el momento no existían ensayos clínicos aleatorizados que evaluaran el impacto de una estrategia estructurada de este tipo.
El estudio SAMCRO tuvo como objetivo determinar si una intervención multidominio sobre el estilo de vida, añadida al tratamiento médico guiado por el endotipo, mejora el estado de salud y la calidad de vida de pacientes con ANOCA confirmada mediante evaluación invasiva.
SAMCRO fue un ensayo prospectivo, multicéntrico, aleatorizado y con evaluación ciega de los desenlaces.
Se incluyeron pacientes con angina y evidencia invasiva de disfunción microvascular coronaria y/o trastorno vasomotor coronario. Los participantes fueron asignados en una relación 1:1 a recibir tratamiento médico guiado por el endotipo más una intervención estructurada sobre el estilo de vida (grupo intervención) o tratamiento médico guiado por el endotipo únicamente (grupo control).
La intervención multidominio integró tres componentes principales: un programa de entrenamiento físico supervisado, asesoramiento nutricional basado en la dieta mediterránea y apoyo psicológico.
El objetivo primario fue el cambio en el puntaje resumen del Seattle Angina Questionnaire (SAQ) a los 12 meses. Entre los objetivos secundarios se incluyeron la calidad de vida evaluada mediante el EuroQol-5D-5L y los síntomas depresivos medidos con el Beck Depression Inventory.
Se aleatorizaron 123 pacientes: 62 al grupo intervención y 61 al grupo control. El seguimiento para el análisis del objetivo primario se completó a los 12 meses.
La edad media fue de 65,8 ± 9 años y el 46% de los participantes fueron mujeres.
El grupo que recibió la intervención multidominio presentó una mejoría significativamente mayor en el puntaje resumen del SAQ en comparación con el grupo control, con una diferencia ajustada entre grupos de 13,12 puntos (IC 95%: 9,68-16,56; p < 0,001).
Además, una mejoría clínicamente relevante, definida como un incremento de al menos 10 puntos en el SAQ, se alcanzó en el 77% de los pacientes del grupo intervención frente al 38% del grupo control, lo que representó un riesgo relativo ajustado de 1,98 (IC 95%: 1,20-3,26; p < 0,001).
La estrategia multidominio también produjo beneficios significativos en la calidad de vida medida por el EuroQol-5D-5L y una reducción de los síntomas depresivos evaluados mediante el Beck Depression Inventory.
¿Qué nos deja este estudio?
En pacientes con ANOCA confirmada mediante evaluación invasiva, una intervención estructurada sobre el estilo de vida que combina ejercicio físico, dieta mediterránea y apoyo psicológico proporciona mejoras clínicamente significativas en los síntomas de angina, el estado de salud percibido y la calidad de vida cuando se agrega al tratamiento médico guiado por el endotipo.
Estos resultados aportan la primera evidencia aleatorizada que respalda las recomendaciones actuales de las guías clínicas, destacando que el manejo de ANOCA debe trascender el tratamiento farmacológico e incorporar estrategias multidisciplinarias dirigidas a modificar los múltiples mecanismos que contribuyen a la persistencia de los síntomas. La implementación de programas integrales de rehabilitación y promoción de hábitos saludables podría convertirse en un componente fundamental del tratamiento de estos pacientes.
